
En un blog encontré esta entrada y no pude resistirme a intentarlo. Después descubrí que no era el único que lo había plagiado, pues lo vi de nuevo en otro maravilloso blog con el que, muy a mi pesar, coincido en una de las letras.
Ahí va mi abecedario particular:
A de Amor. Sin él no hay nada de valor en el mundo. En todas sus versiones. Una de ellas, por supuesto, la A de Amistad, que para el caso es lo mismo...
B de Bueno. Así es como me gustaría ser. Un personaje que leí de cuando niño decía "Yo, de mayor, quiero ser gente". Pues yo, de mayor, quiero ser Bueno.
C de Comer. Qué gran vicio. Una necesidad convertida en arte. Sin duda, otro de los aliños de la rutina.
D de Descarado. De pequeño era tímido, introvertido. Decidí dejar de serlo y me costó llevarlo a cabo, pero logré ser más Descarado, más Desvergonzado. Y descubrí que, aunque todavía me queda por recorrer camino, con ese cambio fui más feliz. La timidez aprisiona y asfixia aunque, claro, el Descaro, a veces, Despersonaliza.
E de Empatía. Lo intento. Escucha activa (también con E). Qué difícil ser otro, ¡si bastante ya me cuesta enterderme a mí!
F de Falda. Si, amigos, qué le voy a hacer, soy incapaz de evitarlo: a poco que lo merezca, una chica en minifalda captará mi atención. Mi parte animal despierta. Soy así, tendré que asumirlo. El Físico me afecta más de lo que me gustaría. No me enorgullece, se que es un Fallo, pero no puedo evitarlo.
G de Gracias. Estaré anticuado, obsoleto. Pero soy incapaz de omitir las Gracias cuando alguien hace algo por mí, por pequeño que sea. - "Aquí están las vueltas" - "Gracias". -"Te presto el boli"- "Gracias". Por favor y Gracias siempre me acompañan. ¿Tan difícil es?
H de Hombría. Hace tiempo inicié un difícil e impopular viaje para deseducarme y aprender que ser Hombre no es ganar peleas ni competiciones. Siempre intenté ser Hombre por Humanitario y Humanizador.
I de Idiota. Tantas veces me he sentido así por confíar... De los errores uno tiene que aprender, no arrepentirse. Me gustó equivocarme tantas veces, me hace ser mejor hoy.
J de Jesús. El que nació hace dos mil años... El gran guía. En un mundo lleno de héroes de pacotilla se erige Él. El gran héroe, el que nunca triunfó. El gran fracasado. El que nos enseña -a poco que nos acerquemos- cómo ser feliz. Y cuanto más nos fiamos, más felices somos, pero ¡joder! es tan difícil fiarse...
K de ... ¿Qué coño empieza con K? Me quedo con la K del "K tl?". Del escribir a medias. Lo odio. Me duele leer así. Y si leyendo no disfruto, no leo. El k m scrba así, s kd sin k lo lea.
L de Luz. Quiero ser Luz. Quiero que mi forma de ver y afrontar la vida alumbre a los demás. Suena pretencioso, lo sé, pero uno no se pone metas de pacotilla. A cambio, sé que hay gente que, para algunas cosas, aunque pocas, se mira en mí. Y estoy francamente orgulloso de ello.
M de Muerte. Uno nunca vuelve a ser igual cuando la muerte caza a alguien cercano. A mi familia la persiguió y finalmente logró una presa. Me gusta la ciencia. La adoro... ¿qué hay al otro lado? Hemos logrado descifrar la naturaleza de lo extremadamente grande y lo extremadamente pequeño (aunque todavía queda). Lo que nunca llegaremos será a descifrar la M. Quisiera llegar a ese momento sin decir "me arrepiento de no haber amado más". Mucha gente, emplea su último aliento en decir eso.
N de No. Uuuuf, cuánto cuesta decirlo y, sin embargo, qué aliviado se queda uno cuando lo hace. He conseguido decírselo alguna vez a mi jefe, a mis amigos e incluso a mi familia. Nunca me arrepentí de hacerlo. Intentó aprender a decirlo más.
O de Obligaciones. Hermano inseparable de los Derechos. En nuestra sociedad queremos todos los derechos y ninguna Obligación. A mí me gustan las Obligaciones, me huelen a compromiso. Y sin comprometerse, la vida no sabe a nada. Vida descafeinada en un mundo lleno de refrescos light.
P de Principito. Genial obra. Menos de cien páginas y un puñadito de ideas tan simples que todos las conocemos, aunque las tengamos escondidas. Y paro ya, que es un tema que me enloquece. "Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante".
Q de Qué. Y es que mi vena científica siempre me ha llevado a preguntarme Qué es lo que veo, lo que percibo. Quizá pegaba más el "por qué", pero la P estaba reservada al Principito.
R de Rabia. Cuántas veces siento Rabia. Infinitas. Dicen que en nuestra sociedad sentimos más Rabia de la que debiéramos, porque nos educan para esconder nuestros sentimientos. Yo quiero sentir con más diversidad. Me estoy reeducando. Quiero sentir menos Rabia y conocerme mejor. La Rabia, sólo para las injusticias. Y las injusticias, pensando, pensando, ocurren menos veces de las que nos convencemos.
S de Silencio.
T de Tamudo. Gracias, gracias, gracias por meterle aquel agónico gol al Barça una noche de verano naciente. Forofo del fútol. Y del Madrid. Va por ti, Tamudo.
U de Unión. Contra las pelis americanas en las cuales el Rambo de turno se basta y sobra, yo postulo: sólo con la voluntad y el esfuerzo combinados de muchas personas Unidas es posible obrar grandes cambios. Si uno quiere cambiar el mundo solo, va listo. ¿Os acordáis de "solo no puedes, con amigos sí"?
V de Vendetta. Jajaja, empezando así, no podía acabar de otro modo. Buenísima película que me hizo temblar de miedo porque refleja, quizás, a dónde nos dirigimos en estos tiempos de terrorismo. Si es que somos así de básicos: nos interesamos de la libertad y de la realización personal cuando tenemos cubierto lo básico.
W de Whisky. Mi primera borrachera fue con él. Una borrachera como todas las mías -que han sido pocas-, Una melopea disfrutada y reída mucho al principio y sufrida al final. Nada que ver con la actual caterva de prejóvenes eternamente borrachos autoconvenciéndose de que se divierten. Confieso que he bebido.
X de XXL. Espero no volver a serlo...
Y de Yves Saint Laurent. Lo conseguí. Prenda a prenda, mi ropa de calle no está contaminada de grandes marcas. Como excepción, algún regalo, y por supuesto, el disfraz del trabajo.
Z de Zorro. Una de mis grandes taras. Me encantaría ser más astuto. Calar a la gente en cuanto la veo, adivinar sus intenciones. Lo intento, pero simplemente, no valgo.




